Bartomeu Fiol i Móra nace en Palma el 12 de noviembre de 1933. Es poeta y licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Madrid, pero ha ejercido también otros oficios, como hotelero o librero. Proyectos que no siempre tuvieron el éxito esperado, como la idea, sin duda avanzada a su tiempo, de abrir una tienda de libros que también era una galería de arte y donde se podían encontrar discos. El intento de la librería Gralla (1956) no duró mucho y el escritor se dedicó profesionalmente a la hostelería hasta el año 1990.
Pero como autor y, sobretodo, como poeta, Bartomeu Fiol marca una época de la poesía catalana en las Islas. Desde muy joven se ve influido por las voces de Blai Bonet o de Rosselló-Pòrcel, lecturas que lo acompañarían ya desde los años universitarios. Así, en los 50 publica pequeñas entregas, en forma de poemas sueltos o de opúsculos: recordemos L’últim (1955). Son ediciones hechas de manera privada que, posteriormente, no ha querido incorporar a su obra. De hecho, ésta comienza con Calaloscans (1966), un libro con resonancias de Salvador Espriu que ha sido glosado por Jaume Pomar como “símbolo de una realidad más vasta y mito de una utopía para reflexionar sobre una colectividad, sus limitaciones y las posibles alternativas de cara al futuro”.
La editorial Moll y algunas instituciones de las Islas fueron el refugio de los primeros libros de versos de Bartomeu Fiol. Los más iniciados en la poesía catalana comienzan a considerar a el autor como una rara avis, como un poeta casi secreto que rompe moldes sin conseguir el lugar que merece, sobre todo entre los lectores y la crítica. La situación cambiará en parte en 1999 con la publicación de la antología Tot jo és una exageració (Quaranta-nou textos orals perifèrics) en la editorial Proa de Barcelona. La crítica saluda, a veces con sorpresa, el interés de un autor tan escondido, y Fiol se incorpora con pleno derecho a la nómina de autores destacados de la poesía en catalán.
Este reconocimiento irá creciendo a medida que Proa edita los volúmenes que reúnen su obra: Camps de marina i suburbials: obra poètica 1 (2000), Cròniques bàrbares: obra poètica 2 (1999) y Canalla lluny de Grècia: obra poètica 3 (2001), los tres publicados hasta ahora. Se debe recordar también la vertiente cívica del escritor y su participación en diversas actividades ciudadanas, entre las cuales destacan su época como presidente de la Obra Cultural Balear (1990-1992) o la publicación en la prensa mallorquina de numerosos artículos de opinión.