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Gerard Vergés
1931–2014

La poesía de Gerard Vergés: El secreto rumor de la memoria

Sin duda, el tono elegíaco es la constante que, con mayor claridad, surca la producción lírica de Vergés; la elegía está presente, como auténtico rasgo definitorio, en todos sus libros, y muy especialmente en Long Play para un alma triste y La insoportable levedad del verso. La construcción y evocación —sin tibias añoranzas: "Escribo sin nostalgia. Aquel tiempo pasado / fue apacible y feliz. Y la palabra Nostalgia / significa en verdad regresar al dolor."— del tiempo pasado, que el poeta utiliza como referente constante, como contrapunto para el tiempo presente, y con frecuencia también para un futuro que se intuye amargo y destructor, es habitual y recurrente. Ese es uno de los elementos germinales de toda creación poética: Se canta lo que se pierde, escribió Antonio Machado, y siempre, aun a riesgo de transformarnos en quebradizas estatuas de sal, giramos la cabeza hacia atrás para evocar el camino recorrido.

Ese tiempo pasado —paraíso perdido— al que Vergés, como Sísifo, regresa una y otra vez en eterno retorno, no es, tan sólo, el tiempo real de las vivencias personales —la infancia con dulce y secreto rumor de agua, la albahaca florida en el jardín, el reloj de la casa de los abuelos, los días escolares, el primer amor, el daguerrotipo familiar de una joven muchacha cuya memoria borró el tiempo, la gentes que se fueron...— es también un tiempo imaginario que se forja desde las referencias literarias y artísticas: dos motivos fundamentales para la perfecta comprensión de la poesía del escritor catalán. Son dos universos personales, distintos y a la vez concurrentes, en los que el poeta se mueve con segura libertad; así puede, por igual, acompañarse de T. S. Eliot para la reflexión religiosa ante la trágica solemnidad de un Viernes Santo y evocar los días de amor y luz al compás de la Décima Sinfonía de Mahler, o describir el sereno erotismo de una mujer dormida desde los excelsos dorados de Tiziano y llorar con Lord Byron en una isla solitaria.

(Ramón García Mateos. "La poesía de Gerard Vergés: El secreto rumor de la memoria", pròleg a La raíz de la mandrágora. Barcelona: La Poesía, señor hidalgo, 2005, p. 14-15)